Practico el oficio cerámico desde 2011, comencé estudiando la licenciatura en artes visuales en 2007 y luego cuando decidí migrar de la ciudad a la montaña me encontré con el arte desde otro vínculo, más cercano a la tierra.
Comencé en las sierras de Córdoba a aprender el oficio, como se solía aprender antes, sin escuelas, sin universidades ni parciales sino una transmisión directa de este conocimiento.
Tuve la fortuna de aprender con una gran maestra que me enseño esta forma de contacto con el noble material del barro.